- a raíz de Spotlight... -



Anoche vi Spotlight...


...y quiero compartir algunos pensamientos que tuve durante la película
y que tengo todavía.


Esto NO ES un "review" de la película, en lo absoluto, aunque vale la pena decir que me pareció buena, bien hecha, bien actuada, y no tengo nada malo qué decir sobre el arte cinematográfico en ella. El TEMA, en cambio, sí me duele y me destroza...

Tampoco comentaré sobre el grado de veracidad histórica del contenido. PRIMERO, porque yo mismo no estoy tan empapado del tema. SEGUNDO, porque aunque contuviera sólo un 1% de verdad (que no creo, porque me suena bastante verídico todo el asunto), igual escribiría lo que escribiré a continuación; y TERCERO, porque prefiero no limitarme a lo que sucedió en 2001 en Boston. Lo siguiente es más bien mi opinión sobre el AQUÍ y AHORA del asunto, sin importar DÓNDE y CUÁNDO leas esto.

Dicho eso... no sé bien por dónde empezar...

La verdad es que quisiera poder estar en contra de la película, en contra de su difusión o algo así. Quisiera tener algo para quejarme. Quisiera poder quejarme, por ejemplo, de que la película repetidamente utilice la fórmula "la Iglesia Católica" refiriéndose concretamente a la Arquidiócesis de Boston y/o a su arzobispo... pero la verdad es que eso es perfectamente normal, y de hecho es hasta cierto punto adecuado. Cada "iglesia particular" (diócesis, arquidiócesis, etc.) ES la presencia de la Iglesia católica en ese sitio. ES la Iglesia católica presente en (inserta un nombre de ciudad). Y quien hace de "cabeza" de esa iglesia particular, la REPRESENTA (la "encarna", por decir así) de manera análoga a como cuando la fórmula "Sede Apostólica" equivale a decir "el Papa". Así que no, no puedo quejarme ni siquiera de eso, porque es absolutamente normal el uso, entre el común de las personas, de esa aparente "generalización".

Sí vale la pena, sin embargo, aclarar que ciertamente la penosa realidad de Boston en esos años NO representa la realidad de TODA la Iglesia, ni siquiera de la mayoría de sus diócesis; pero el otro lado también es cierto: la realidad de Boston en esos años, lastimosa y vergonzosamente, NO ES exclusiva de Boston, ni es exclusiva de "esos años".

En ese contexto, empiezo por dar gracias a Dios de que nací en Guayaquil, Ecuador, y de que pertenezco a esa Arquidiócesis, que evidentemente podría no ser perfecta (¿qué cosa lo es?), pero al menos por lo que he podido conocer, no tiene miedo de suspender curas indignos ni tiene por costumbre solapar majaderías. Yo mismo he visto un caso que me resulta hasta medio cercano, porque conozco al protagonista y lo admiraba mucho, en que por bastante menos de lo que se ve en Spotlight (no llegó a cometer propiamente un delito, pero sí tuvo comportamientos bastante inapropiados) el cura en cuestión fue suspendido y no puede ejercer ya el sacerdocio. Y yo estoy totalmente de acuerdo con esa suspensión, aunque él no llegara a cometer el delito, y aunque este señor fuera en cierto grado "mi amigo", pero él NO DEBE ser sacerdote, NO DEBE permitírsele nunca más ejercer el sacerdocio, aunque haya hecho bien muchas cosas a través de sus años de sacerdote, muchísimas. Me parece MUY BIEN que haya sido sancionado así. Lo mismo debería hacerse con TODOS los curas que tiendan a ese tipo de situaciones. Y no siempre estas cosas saldrán en los periódicos, porque -como es obvio- se busca activamente no escandalizar a la gente y resolver las cosas sin convocar ruedas de prensa, sobre todo cuando no hay realmente un delito para imputar, pero insisto: gracias a Dios la realidad de Boston no ha sido la realidad de Guayaquil, ni la de la mayoría de diócesis del mundo.

¿Cómo están las cosas, en ese sentido, en otras diócesis del Ecuador? No lo sé. Ni en Ecuador, ni en otras partes. No tengo los datos. Lo que sí tengo -y quizás a alguno le interese- es mi opinión sobre lo que se debería hacer en los lugares donde existan estas cosas, opinión que podría resultar un poco “fuerte” para algún lector, o quizás algo “débil” para algún otro, pero que yo considero equilibrada y objetiva.

Mi criterio podría resumirse en 5 puntos:

1. Un sacerdote que cometa* un delito (en este caso, pederastia, pero aplicable a CUALQUIER delito) debería ser juzgado ante las autoridades civiles igual que cualquier otra persona, pero su condición de sacerdote debería considerarse como circunstancia AGRAVANTE del delito, debiendo cumplir la pena más alta aplicable.
(*Obviamente no bastaría la simple acusación, sino la real comisión del delito.)

2. Un obispo que conscientemente permita a un sacerdote a su cargo que continúe cometiendo* un delito (en este caso, pederastia, pero aplicable a CUALQUIER delito) debería ser juzgado ante las autoridades civiles igual que cualquier otra persona cómplice de un delito, y su condición de obispo debería considerarse como circunstancia AGRAVANTE, debiendo cumplir la pena más alta aplicable al caso.
(*Obviamente no bastaría la simple acusación, sino la real comisión del delito, y la real complicidad en el mismo.)

3. Tanto los sacerdotes pederastas como los obispos que conscientemente permitan a sacerdotes pederastas ejercer el sacerdocio en sus diócesis, deberían ser despojados del estado clerical y excomulgados. Esta excomunión sólo debería poder ser levantada por el Papa, y DE NINGUNA MANERA, sin excepciones, deberían poder regresar al estado clerical.

4. Los sacerdotes que, aún sin haber llegado a cometer el delito de pederastia, hayan tenido en ese sentido comportamientos gravemente inadecuados que razonablemente induzcan a pensar que en el futuro podrían caer en ese delito, deberían ser suspendidos y prohibidos de ejercer el sacerdocio en cualquier territorio del mundo. Sobre todo en estos casos, la prudencia debería extremarse en cuanto a la divulgación de dicha suspensión, dado que NO se habría cometido un delito, sino que se estaría sólo buscando prevenir que se cometa, y la persona en cuestión tendría derecho a su buena fama y a no ser injustamente señalado como delincuente.

Por último, porque existe de todo por ahí:

5. Las personas que FALSAMENTE acusen de pederastia -u otros delitos particularmente graves- a sacerdotes u obispos (porque hay quien podría simplemente querer hacerle daño a la Iglesia) deberían ser excomulgados, además de tener que responder también ante las autoridades civiles, según las leyes que tenga cada Estado sobre la calumnia y la lesión de la buena fama.


Volviendo a Spotlight, algo que me impactó cuando vi la película -porque es algo en lo que no se piensa generalmente- fue la referencia a la “complicidad” DE LA CIUDAD, de la gente común, de los parroquianos, de los periódicos, de los abogados, de los policías. Obviamente me senté a ver la película sabiendo que se haría referencia al papel que jugó la Arquidiócesis de Boston y su arzobispo/cardenal en el escándalo, pero en cambio sí me sorprendió esa alusión al silencio cómplice de los laicos, de tanta gente que sabía y no dijo nada, que dejó pasar, que no quiso meterse porque no era con ellos... Eso pienso que debería hacernos pensar a TODOS. Hay cosas que no se pueden dejar pasar. Hay cosas que se DEBEN denunciar, o al menos procurar que sean denunciadas, y las situaciones que muestra Spotlight son de esas.

¡Qué importante es NO TENER MIEDO de denunciar! ¡Qué importante es no esperar que OTRO denuncie, que OTRO haga algo! Y esto aplicaría en TODO nivel, no sólo con delitos, y no sólo con la policía. La mayoría de personas tienen un "superior" al que se puede recurrir: un jefe, un supervisor, etc. Cuando algo está mal, muy mal, y es grave, y hasta corre el riesgo de hacerse peor, EL SILENCIO ES COMPLICIDAD. Callar, en algunas situaciones, equivale a SER PARTE del problema. Incluso "decir poco" y "en voz baja" podría llegar a ser parte del problema, como se ve claramente en la película en relación sobre todo a los años pasados en el mismo periódico.

¿Recomendaría yo personalmente ver Spotlight? Es como todo: depende. Depende de cada persona. Si eres sensible, como yo, que VER ciertas cosas (aunque sepas que existen) te hace sufrir mucho, no te recomendaría verla. Yo decidí verla porque soy cura, y conviene que tenga bases para conversar sobre ella cuando la gente me pregunte, pero no quedé tan bien internamente, y seguramente no la repetiré. No me causó el efecto que me causan, por ejemplo, los vídeos de abortos (físicamente no puedo verlos), pero obviamente sí me llegó mucho. Si, en cambio, no eres tan sensible, y eres suficientemente inteligente para saber que lo que vas a ver NO ES algo universal, NO ES algo que pase sistemáticamente en todo el mundo, NO ES ni siquiera algo que pase sistemáticamente en todo Estados Unidos, y ciertamente NO ES algo que deberías permitir que condicione tu fe en Dios, en Jesucristo, y en su Iglesia -que es mucho más que la simple suma de sus miembros-, entonces sí podría recomendarte verla, al menos como fuente de cultura general, además de como ejemplo de una película bien dirigida y actuada (sobre todo Mark Ruffalo es, a falta de un término adecuado en español, "remarkable").

No creo que sea de esas películas que uno dice “tienes que verla porque TIENES que verla”, pero sí pienso que es objetivamente interesante, además de ser un momento importante en la vida de la Iglesia en los últimos decenios. Por otro lado, de más está advertir que si sospechas que ver la película podría afectar tu fe, es mejor que no la veas, que no te sometas a esa tentación. Y es que si no tienes claro que la existencia de algunos curas criminales degenerados NO afecta la realidad sustancial de la Iglesia fundada por Cristo, es claramente mejor que no veas la película: tu bienestar espiritual es mucho más importante.

Por mi parte, fuera del "dolor en el alma", pienso que Spotlight sí me dejó -y a todos nos debería dejar- valiosas lecciones sobre el VALOR, sobre la TENACIDAD, sobre la HONESTIDAD, sobre la TRANSPARENCIA. Sobre DECIR las cosas, y decirlas A TIEMPO, y decirlas CLARAMENTE. Y estas lecciones se pueden (se DEBEN) aplicar a TODA la vida, y a temas que ni de lejos tendrían que ver con la Iglesia o con pederastia, ni siquiera muchas veces con periódicos o medios de comunicación. Para la persona de ojo fino y agudo entendimiento, Spotlight será también un llamado a los individuos a unirse como sociedad y no despreocuparse del mal ajeno, a enterrar de una vez el "no es conmigo, que se las arregle como pueda", a salir en defensa de los que necesitan ser defendidos, si es que puedes, porque “si puedes, debes”. Si PUEDES ayudar, DEBES ayudar. Si puedes denunciar, debes denunciar. Si puedes alzar la voz, debes alzar la voz. Aunque no sea contigo. Aunque no te afecte directamente. Porque el bien es el bien, y el mal es el mal, venga de donde venga, lo cause quien lo cause, y muchas veces (no siempre, pero sí muchas veces) el pecado de omisión es de los más graves.

Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena



- sobre el llamado "género" en la identificación -


Cuando era diácono y trabajaba en Lago Agrio, Sucumbíos, una noche regresando a la casa me pegué un susto del tamaño del planeta por culpa de un joven que andaba en su moto no sólo sin casco, sino también sin luces.

Digo que me llevé un susto enorme porque yo iba manejando mi carrito, y estábamos en un camino de tierra sin iluminación, y con toda facilidad hubiera podido pasarle por encima y hacerlo mermelada sin querer.

Lo ví, me asusté, le pité, se asustó, se quitó del camino, se frenó un poco más adelante, me frené junto a él, y armándome de paciencia le dije:

"Pana, por la noche no deberías andar con las luces apagadas".

A lo que el muchacho respondió:

"No, padrecito, si yo veo todito".

Entonces le aclaré:

"Pero yo no te veo a ti. Las luces no son sólo para que tú veas, sino también para que te vean a ti".

Ahí se termina la anécdota (100% real, por si acaso), y se las cuento porque me acordé ahorita de ella. Y me acordé de ella porque acabo de leer que dizque en Ecuador están queriendo hacer que cada uno pueda escoger a su gusto el "género" (así le llaman ahora al sexo) en su documento de identidad. Cosa que me parece... bastante... idiota...

Y es que tu documento de identificación no es tanto para que "tú te identifiques" (tú sabes quién eres) sino para que "te identifiquen", para que "seas identificado" por quien no te conoce. La razón de ser y naturaleza del documento son OBJETIVAS, NO SUBJETIVAS. Porque tú bien podrías querer que te conozcan como "Princess Consuela Bananahammock", y me parece perfecto(?), pero el Banco de LoQueSea tiene todo el derecho de saber que quien le está pidiendo ese préstamo de $20,000 no es otro que el mismísimo Simón Gerardo Mora Pilataxi. Y eso es bueno, y es necesario, y es obvio, incluso si tú insistieras (y sintieras muy profundísimamente en tu corazón) que tú eres Princess Consuela, "objetivamente", de veritas de veritas, y toda una dama además, no cualquier cosa, y te creyeras en el derecho de ocultar que naciste Simón, el orgullo de Don Andrés, en la sala de un hospital, a las 9:43, porque "tu verdad" (sic.) es que "ese no eres tú".

Obviamente "tienes derecho" a decir lo que quieras de ti mismo (o misma, whatever), pero si alguien quisiera casarse contigo, ese alguien también tiene derecho a saber si naciste "Michael" o "Michelle" (incluso si "Michael ya no existe", porque eres Michelle, 100% Michelle, y eres una "heroina valiente y despampanante", y decirte lo contrario es insultarte), porque ese NO ES un "aspecto insignificante" de tu vida; y aunque tú defiendas que eso es sólo una "construcción social", igual esa "construcción social" sería INFORMACIÓN IMPORTANTE que no debe ser ocultada.

Si tanta presión sienten los que tienen el poder de hacer un cambio de esas proporciones en un documento legal (y en el caso de los pasaportes, de Derecho Internacional), que por lo menos tengan el tino de poner también el SEXO BIOLÓGICO. O sea, si ya van a REGARLA monumentalmente poniendo eso del "género", que al menos quede claro que ese es el "género escogido por el titular", y que también quede clarísimo que el "sexo biológico del titular" es aquel con el que nació, el de sus cromosomas, el que lleva en la sangre que corre por sus venas, no el de la ropa (o la silicona) que tiene puesta (ESA SÍ es una "construcción", por donde se lo mire).

Pero insisto en lo que ya he dicho en otros lados: lo mejor sería no hacer una payasada del Derecho. Reconozco que cada uno tiene el "derecho" (la libertad, mejor) de hacerse llamar, presentarse, vestirse, maquillarse y sentirse como le dé la real, soberana y regalada gana, y hasta de "enorgullecerse" pública y privadamente de ello como mejor le parezca, por qué no; PERO todos los demás también tenemos el DERECHO, al menos en el ámbito legal (y en general, del Derecho), a SABER a ciencia cierta y objetivamente CON QUIÉN estamos entablando una relación jurídica de cualquier tipo (que es para lo que sirve un documento legal de identidad, NO para promover ideologías).


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena


- la "diversisdad" y su (falta de) importancia -


"Diversidad" es una de esas palabras que se han puesto de moda en los últimos años. Se busca la DIVERSIDAD directamente, como fin y como medio, como un "valor superior" en una empresa, en la política, o básicamente en cualquier realidad... 
...y yo me permito cuestionarlo seriamente...

OJO que no es que yo tenga algo EN CONTRA de la diversidad en cuanto tal. Sin duda cualquier agrupación de personas se podría ver enriquecida mientras más "diversos" sean sus miembros; pero no estoy de acuerdo con que "diversidad" deba ser un factor determinante a la hora de conformar un grupo (o al menos no para todo tipo de grupo).

Me explico: si estuviera formando un ente consistente en varias personas ejerciendo funciones (empresa, congreso, asamblea, tribunal, etc.) y ese ente necesitara llenar 100 posiciones, y existieran 300 aspirantes para llenar esas posiciones, me parecería un ERROR GARRAFAL utilizar criterios como "deben ser 50 hombres y 50 mujeres" o su equivalente en RAZA, PREFERENCIA SEXUAL, RELIGIÓN, o cualquiera de esas cosas que harían al grupo "diverso" según los cánones de lo que actualmente se considera "politicamente correcto". Si tuviera 100 vacantes y 300 aspirantes, me parecería lo más lógico escoger a las 100 personas mejor capacitadas para ejercer las funciones que lleven a la consecusión del FIN que el ente que estoy formando se propone, INDEPENDIENTEMENTE de si todos -o la mayoría- son de un determinado sexo, raza u otra condición.

Obviamente sería fantástico si esas 100 personas "perfectas" para lo que me propongo fueran una mezcla equilibrada de colores y sabores; pero si en cambio resultara que todas esas 100 personas son, por ejemplo, MUJERES, el hecho de no ser un grupo "diverso" de ninguna manera lo haría menos INDICADO para el fin que se quiere alcanzar.

Y lo mismo si todos fueran hombres, o negros, o blancos, o indios, o heterosexuales, o musulmanes... A menos que lo que estés formando sea una "boy band", o los nuevos "Avengers", o alguna otra agrupación que tenga entre sus fines principales el ser "consumida/comprada por la mayor cantidad de gente posible", no me parece inteligente darle tanta importancia a la famosa "diversidad".

El problema es que esta es la era de los "ofendidos", donde prolifera la paranoia acomplejada de creer que tal o cual grupo está discriminando porque no es racial, cultural o sexualmente "diverso". Y si yo, por ejemplo, que soy sacerdote, llegara a una nueva parroquia y necesitara 100 catequistas, y tuviera 300 candidatos, y sin siquiera fijarme en los nombres, sino sólo en el currículum o en el resultado de alguna prueba que les hubiera tomado, resultara que los 100 más adecuados son 87 hombres y 13 mujeres, y sólo 3 entre todos ellos son de raza negra, seguramente no faltaría quién me tachara de machista y racista por no haber escogido 25 hombres blancos, 25 hombres negros, 25 mujeres blancas y 25 mujeres negras... ¡cuando para el trabajo de catequista lo que MENOS importa es tu SEXO o tu COLOR!

¿Es importante que un grupo sea "diverso"? Pues sí, de acuerdo, es una riqueza, pero no me parece que ese criterio amerita entrar en el Top 10 de requisitos sine qua non para una realidad cuyo propósito sea realizar actividades y obtener resultados que vayan más allá de la "imagen". Que uno no pueda darle trabajo a 50 personas perfectamente capacitadas para cumplirlo porque debe dárselo a otras 50 personas menos capacitadas, y la razón para hacerlo sea el sexo, raza, preferencia sexual, religión, etc., me parece una verdadera DISCRIMINACIÓN, porque el motivo para contratar o no contratar sería directamente eso (su raza, su sexo), y no tendría realmente nada que ver con el TRABAJO para el que se lo contrata o no.

Otra cosa muy diferente es la igualdad de oportunidades y la igualdad de pago. Y evidentemente también habrán casos excepcionales en que la "religión" del aspirante o su "sexo" (no se me ocurre ninguno con "raza") podrían ser determinantes (particularmente si el puesto está directamente relacionado con una religión, moral o sexualidad determinadas), pero serían precisamente eso: casos EXCEPCIONALES, no la norma.

Poner "cuotas mínimas" de miembros/personal de uno u otro sexo, raza o religión, por muy buena intención que se tenga al hacerlo, me parece que se presta no sólo a discriminaciones, sino también a "ideologizar" el asunto. Personalmente opino que la mejor manera de acabar con la tan invocada "violencia de género" o con cualquier otro tipo de discriminación, es DEJAR DE DARLE TANTA IMPORTANCIA A ESOS CRITERIOS (sexuales/raciales/culturales). Hasta ahora casi todo lo que se ha hecho para tratar de "elevar" a los grupos "oprimidos" ha terminado en peleas y violencias, y en gente que se cree más que otra gente, y en gente ofendida porque cree que los demás se sienten superiores a ellos, y cada vez se le da más importancia a las cosas que, si de verdad quisieramos ser todos IGUALES, no deberían tener (casi) ninguna importancia.

Una persona es MUCHO MÁS que su color, y su DIGNIDAD es LA MISMA indepedientemente de su sexo. Mientras más nos quedemos estancados en esas cosas, más importancia les daremos, más se desarrollará ese infame "si es con un@ es con tod@s", y nada bueno saldrá de eso a largo plazo.


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- #LoveIsLove(?!) -


De los creadores del verbo "to google" para referirse a "buscar algo en internet", y del verbo "to photoshop", para referirse a "manipular digitalmente una foto", nos llega ahora la nueva gama de usos de la palabra "marriage" definido como "unión de personas que se aman".

Ciertamente es entendible, y sucede muy frecuentemente, que por "apropiación" llamamos a un concepto abstracto con el nombre de una cosa concreta más o menos relacionada, como el caso de "Google", que es un eminente buscador en internet, o "Photoshop", el programa de edición de fotos por antonomasia. Mi abuela le decía "blue jean" a los jeans de cualquier color, tengo un amigo que le dice "Coca Cola" a cualquier gaseosa, innumerables mamás en el mundo entero le dicen "Nintendo" a toda consola de videojuegos, y yo mismo le digo "Deja" al detergente que sea. 

Algo por el estilo ha ocurrido siempre con el Matrimonio. Las señoras de mi antigua parroquia, en Daule, por ejemplo, aunque no hubieran sido casadas, hablaban del hombre con el que vivían diciendo "mi marido" o "mi esposo". Se entiende, y uno no se hace problema con esas cosas. Tampoco uno está para exigir que digan escrupulosamente "mi conviviente", "mi concubina" o "la señora con la que me acuesto".

Pero lo que está pasando en los ordenamientos jurídicos del mundo es una cosa que sí me sorprende mucho. Si me permiten la analogía, se está haciendo lo que a nivel de internet sería como decretar que todos los buscadores se llamen Google; o, a nivel de programas, decretar que todos los editores de fotos se llamen Photoshop: o sea, se está decretando que se llame "Matrimonio" toda "unión de personas que se aman". 

Sí, sí, seguro que no está formulado así, tal cual, con esas palabras, pero ustedes me entienden.
(Hace tiempo escribí un artículo sobre el "matrimonio" gay, por si te interesa leerlo)

Tampoco es que yo pretenda que todos los ordenamientos civiles adopten la definición "canónica" de Matrimonio según la Iglesia... aunque de hecho es una EXCELENTE definición jurídica de Matrimonio. Verán: según el canon 1055 § 1 del Código de Derecho Canónico, el Matrimonio sería la "alianza (...) por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole..."

Insisto, NO PRETENDO que civilmente se adopte esa fórmula, pero sí al menos alguna otra que mantenga lo que de verdad significa y siempre ha significado juridicamente el matrimonio desde que comenzó a ser objeto de normativa jurídica, y hasta desde antes, como simple institución natural: UNO con UNA, de manera estable, por el bien mutuo y ordenado a la procreación. Formúlalo como quieras. Si contiene todos esos elementos, es MATRIMONIO. Si le falta uno de ellos (o varios) es OTRO tipo de relación interpersonal, y sólo analógicamente, informalmente y erróneamente se le podría llamar "matrimonio" (algo así como "googlear" con Bing, usar un "blue jean" negro, o comprar un "deja" marca Fab).

Esto que digo no debería sonar rebuscado ni irracional. Mucho menos para alguien que alguna vez se ha interesado en el Derecho, muchísimo menos para un abogado, y se da por descontado que un juez entiende esto de cajón. Y sin embargo se está dando esta situación en varios países del mundo. Hoy mismo decretó la Corte Suprema de Estados Unidos que en los 50 Estados deberá permitirse que acceda a la figura jurídica de "marriage" (lo que se traduce por "matrimonio") cualquier pareja, incluso si está compuesta por dos personas del mismo sexo.

Y entonces yo no puedo más que quedarme perplejo, y "llorar internamente" por la muerte del Derecho y el nacimiento de algo que, también, sólo analógicamente, informalmente y erroneamente se le podría llamar "Derecho", porque es más bien una pseudo-traducción jurídica de los "sentimientos", esos dichosos "sentimientos" que son la fuerza que mueve al mundo de hoy. ESA es la nueva dictadura ideológica de nuestros días: "uy, que no se sienta ofendido tal grupo", "uy, mejor no digamos indio, no digamos negro, no digamos serrano, no digamos viejo, no digamos discapacitado...".

Lo "políticamente correcto" es, lastimosamente, "lo correcto en la política" hoy por hoy. Y yo, personalmente, creo que no deberíamos dejar que los sentimientos y sentimentalismos se cuelen en lo que debería ser lo más friamente razonable y objetivo: el Derecho.

¿Sucederá también en Ecuador? Quizás... Ojalá que no...
¿Y si sucede? ¿Qué hacemos? No sé qué se pueda hacer. Lastimosamente un pueblo termina teniendo las leyes que merece. Y si terminamos con un ordenamiento jurídico PAYASO (¡uy, se ofenden los payasitos!), quizás lo merezcamos. Quizás nos convertiremos en un pueblo payaso, como tantos otros en el mundo. Pero ojalá que no... ojalá que no...


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- sobre el tal "manual de aborto seguro" -


No sé exactamente cuándo -fue hace poco- un grupo ecuatoriano publicó en internet y promocionó un dizque "Manual de Aborto Seguro", llamado "Aborto con medicamentos, información segura para decidir" (sic).

Anoche (5/28/2015) leí el susodicho "manual" y francamente estoy tratando desesperadamente de verle el lado positivo a la situación (muy difícil, lo sé); es decir, ahora por lo menos tenemos evidencia suficiente para que al menos algunas abortistas ecuatorianas vayan por fin a la cárcel -aunque sólo sea por un mes- por el delito de "Apología del Delito", previsto en el Artículo 365 del Código Orgánico Integral Penal del Ecuador, dado que en Ecuador el aborto ES un delito.

OJO, FISCALÍA, A USTEDES LES ESTOY HABLANDO.

No pretendo hacer ahora un examen exhaustivo del "manual". De hecho, con esa lectura rápida que le di terminé demasiado asqueado como para tratar de re-leerlo, pero sí fui haciendo un pequeño listado -como quizás lo harían los de "CinemaSins" con una película, no sé...-, y quisiera ahora presentarles mis opiniones al respecto con unos puntitos clave sobre por qué este "manual" no sólo es una "apología del delito" (¡FISCALÍA, ATENDER!), sino en general una publicación peligrosamente desinformativa.

Empecemos:

Pág. 5 - La introducción dice que "nunca más una mujer debería poner en riesgo su vida por decidir interrumpir su embarazo", pero más adelante el mismo "manual" deja clarísimo que, siguiendo lo que el "manual" te propone, estarás poniendo en riesgo tu vida y tu salud...

Pág. 5 - Desde hace 6 años tienen una "línea informativa" (teléfono) donde hacen su apología del delito de aborto y dicen expresamente que lo que quieren es que su mensaje se difunda más y más (o sea, lo están haciendo públicamente desde hace 6 años y quieren seguir haciéndolo cada vez más público... Insisto, OJO, FISCALÍA).

Pág. 10 - Dicen expresamente que "ninguna razón (para abortar) es más o menos válida que otra", y hacen un elenco de razones que incluyen "Fui violada", "No quiero tener hijos" o simplemente "Quiero abortar"... y dicen que ninguna es más o menos válida que la otra... W O W...

Pág. 11 - "Sería muy extraño decir que alguna de nosotras o nosotros no conoce a una mujer que haya pasado por este proceso." Ajá... si con "nosotras/nosotros" se refieren a su grupito abortista, eso es cierto. Si, en cambio, se refieren a TODOS "nosotros", eso es supremamente falso. La realidad en Ecuador es que hay muchísimas personas (diría yo que la mayoría) que no conocen personalmente a nadie que haya abortado. (Yo personalmente, como cura, obviamente sí las he conocido, pero en confesión, no en mi vida personal, y realmente no diría que las "conozco"... o sea, ni siquiera recuerdo sus caras, y nunca supe sus nombres...)

Pág. 11 - "En Ecuador cada 4 minutos 1 mujer aborta según estadísticas oficiales." Permítanme dudarlo con todas mis fuerzas. Primero, porque si esas supuestas estadísticas fueran OFICIALES, todas las cárceles del país se llenarían en poquísimos días. Pero incluso si ciertas estadísticas CLANDESTINAS dijeran eso, no me resulta creíble: no creo que un país tan poco poblado como el Ecuador tenga mujeres suficientes como para decir que cada 4 minutos aborta 1... No sé, simplemente no me parece real esa estadística... Pero bueno, digamos que no es ABSOLUTAMENTE imposible. Lo que sí considero objetivamente imposible es que esa sea una estadística OFICIAL, como dice el escrito.

Pág. 11 - En la definición de ABORTO que citan (de la OMS) cambian la palabra "feto" por "producto". Y no me vengan con que es lo mismo. PRODUCTO puede ser cualquier cosa; pero hasta la OMS, en toda su majestad abortista, utiliza la palabra "feto", y nadie con un mínimo de educación podría negar la humanidad del FETO.

Pág. 13 - Pretenden que un 10% de margen de inseguridad en este tipo de aborto es... no sé... "poco". ¡10% es exorbitante! ¡Es demasiado! Ni siquiera quisiera pensar cuál es el verdadero porcentaje, pero incluso ese que ellos consideran lo mínimo que pueden decir, 10%, ¡es tremendamente alto!

Pág. 15 - Desde aquí y a lo largo del documento usan "12 semanas" como si fuera cualquier cosa. ESTO ES IMPORTANTE: Este manual NO ES original, por si acaso. En el internet hay VARIOS que han salido en otros países (en el ecuatoriano hasta los dibujos son copia de los de Chile), pero EN TODOS ELLOS la recomendación es que no se haga cumplidas ya las 9 SEMANAS. ¡9! (NUEVE, NINE) Acá dicen con toda tranquilidad que 12, y que si tienes 13 o más llames al número y ellas te ayudan, pero que sí se puede... ¡No quiero ni siquiera pensar en cuántas mujeres van a morir practicándose este aborto a las 9, 10, 11 o 12 semanas! ¡Y hasta más posiblemente! Qué asco...

Pág. 16 - Aquí quiero ver el lado bueno: dan el nombre de la pastilla. "Cytotec es el nombre comercial del Misoprostol en Ecuador." Lo bueno es que las autoridades ya saben el medicamento que deben sacar del mercado o controlar mejor su venta (¡FISCALÍA, A TI TE DIGO! ¡TODO EN ESTE ARTÍCULO A TI TE LO ESTOY CONTANDO, FISCALÍA!). Como mínimo se debería exigir que las farmacias deban llevar un inventario de las que venden CON COPIA DE LA RECETA ADJUNTA EN EL ARCHIVO, para asegurarse de que de ninguna manera se venda sin receta... o mejor ya de plano retirarlo del mercado. Están diciendo descarada y claramente que es un medicamento que se usa para abortar (lo cual es delito en Ecuador), y realmente para sus otros usos hay otros medicamentos perfectamente adecuados, así que...

Pág. 17 - Aquí hacen apología de OTRO delito: te recomiendan mentir al de la farmacia para que te venda la pastilla sin receta...

Pág. 17 - Dejan clarísimo que esto que te están enseñando y recomendando NO ES "anticoncepción de emergencia", sino un verdadero y propio ABORTO (insito: DELITO en Ecuador).

Pág. 18 - Te enseñan a conseguir ilegalmente (sin receta) el medicamento para cometer el (delito) aborto (FISCALÍA... ya saben...).

Pág. 24 - Insiten: "Misoprostol no previene un embarazo sino que lo interrumpe." ¡Alguien por favor apriete (metafóricamente) esa soga (metafórica) que estas señoras se están amarrando al cuello (metafórico)!

Pág. 29 - Tomando en cuenta que tratan de pintar la cosa medio bonita y segura, ¡es desconcertante lo peligroso que igualmente suena este asunto! De las 7 cosas que dicen que necesitas antes de hacer lo que te van a enseñar, ¡4 tienen que ver con la necesidad de salir a toda velocidad al hospital más cercano!

Pág. 32 - El porcentaje máximo de efectividad (el MÁXIMO) es de 90%. ¡ESO ES BAJÍSIMO! Que tengas entre el 27% y el 10% de posibilidades de que las cosas salgan espantosamente mal con este método, ¡es HORROROSO! NO ES un buen porcentaje. ¡NO LO ES!

Pág. 36 - Podrías pasar 15 días sangrando (luego dicen algo peor, espera). De hecho, existe la posibilidad de que el sangrado, en vez de disminuir, aumente, en cuyo caso se debe buscar atención médica (duh!).

Págs. 37 y 39 - EFECTOS SECUNDARIOS: Cólicos fuertes, escalofríos, fiebre, malestar estomacal, diarrea (esto es lo más común), nauseas, vómito... No me malinterpreten, es hasta cierto punto loable que te digan de frente los efectos secundarios. Pero el hecho de que esto sea un "manual" que pretende decirte "lo bueno" de este tipo de aborto, y así y todo te presentan todo esto, me hace sospechar que hay mucho más y peor que no nos cuentan... Pero incluso si estuvieran diciéndolo TODO, no me parece que están cumpliendo con la premisa que ponen en la introducción de que blablabla no se debería sufrir por abortar blablabla... Está clarísimo que es peligroso para la vida, la salud, el bienestar o como le llamen... "buen vivir" o lo que sea...

Pág. 40 - ¡Resulta que el sangrado de 15 días es lo que normalmente se debería esperar cuando todo fue excelente sin ninguna complicación! Yay! También es curioso cómo esta página se esfuerza bastante por no decir cosas como "si el feto sigue vivo" o algo por esa línea. En cambio usan eufemismos como "aborto incompleto" que realmente hacen notar que están pisando en cáscaras de huevo (como lo otro del "producto vs. feto"). O sea, ¿qué sería un "aborto incompleto"? Es cuando, aunque trataste de matarlo, el feto sigue vivo; quizás dañadísimo, pero mientras el feto esté vivo, sigues embarazada, y por eso el aborto está "incompleto". Ellos se ahorran esto y (seguro que de buena fe -ajá-) asumen que tú entiendes la regla "feto muerto=aborto completo/feto vivo=aborto incompleto". Y resulta -dicen también en esta página- que bien podría suceder que después de dejar el feto vivo (I mean, "aborto incompleto"), igual te tendría que terminar el aborto en algún lado algún profesional, así que... sorry...

Pág. 40 - Insisten en presentar el "9 de cada 10" como algo bueno... ¡NO! ¡No estamos hablando de pastas de dientes, por favor! ¡Un 10% de probabilidad de que resulte catastrófico es demasiado alto! ¡Estamos hablando de vida o muerte aquí!

Pág. 40 (sí, todavía) - A partir de aquí empiezan las frecuentes recomendaciones a ocultar y mentir a los doctores, lo cual desafía cualquier pensamiento medianamente racional. ¿Cómo se le puede ocurrir a alguien dar un consejo sobre salud que incluya la idea "ocúltale al médico -que te quiere salvar la vida- la verdad sobre lo que te pasa"? No puedo... no puedo concebirlo, me explota la cabeza de leer algo tan hiperbólicamente idiota... ufff...

Págs. 43-44 - COMPLICACIONES: Hemorragias (que recién salen de lo "normal" si llenas 2 toallas sanitarias en 2 horas), Infección (malestar, fiebre, dolor, olor)... Igual, muy bien que le digan a uno lo que puede suceder, pero también te hace pensar en que si eso te dice una publicación que promociona el método, cómo será la realidad objetiva...

Pág. 47 - Aquí, en resumen, se dice algo en las líneas de "debes ir INMEDIATAMENTE al hospital para ser atendida URGENTEMENTE, pero no se te ocurra decir lo que hiciste, no hace falta..."

...y con eso se me rompió el guadefacómetro...

Pág. 48 - Aquí, básicamente, te explican cómo deshacerte de la evidencia. Además (¡OJO, FISCALÍA! ¡OJO, POR FAVOR!), dicen expresamente que eso que están promocionando y que te acaban de enseñar con lujo de detalles a realizar y ocultar, ES UN DELITO EN ECUADOR, PENADO CON PRISIÓN, y que por eso de ninguna manera debes admitir que has realizado lo que te acaban de recomendar hacer... ¡Y HASTA LO PONEN EN NEGRITA! (en serio, I kid you not...).

Pág. 49 - Dice algo en la línea de "tranquila, mi bonita, la única manera en que puedan saber en el hospital que tú misma te provocaste este aborto (por el que terminaste en el hospital) es si no te deshiciste de la evidencia en tu vagina, o si la persona que te acompaña le dice a alguien" (cosa que yo, personalmente, recomendaría a CUALQUIER persona que acompaña a otra persona al hospital: asegurarse de que los médicos sepan EXACTAMENTE lo que está mal con la persona, PARA QUE PUEDAN AYUDARLA. Si no lo hace, si oculta voluntariamente la verdad pudiendo decirla, y la persona MUERE, a mí me parece que tiene MUCHO de responsabilidad esa persona "amiga" que acompañó al moribundo y ayudó a mentirle a los doctores...)

Pág. 50 - LA CEREZA DEL PASTEL: Te dicen hasta las palabras para que mientas en el hospital (¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿&%$#@~¬/*][^?????!!!!!)

Pág. 52 - Fíjense en estas matemáticas: "Tiene de un 75% a un 90% de efectividad. Es decir, funciona sin ninguna complicación aproximadamente en 9 de cada 10 mujeres." ¡TA-TA-TA-TA-TÁ! ¡NO! "9 de cada 10", o sea 90%, no califica de "aproximadamente": es el máximo que están dando, ni siquiera el promedio. Pero también dan un mínimo (lo dan en esta página, no en otras; en otras es más bajo), que es supuestamente 75%, que sería "7,5 de cada 10", o mejor aún, "9 de cada 12". INSISTO: ¡ESOS NO SON BUENOS NÚMEROS CUANDO SE HABLA DE  ASUNTOS DE VIDA O MUERTE!

Pág. 53 - En lo que podría ser quizás el despliegue de ignorancia supina (o mala fe) más evidente del documento (dije "quizás", ciertamente podría haber algo peor...), dicen con toda seguridad que se llama "embrión" hasta las 12 semanas, y que es "feto" recién a partir de la semana 12. Eso nadie, NADIE, que tenga la más mínima... no, NADIE que se haya tomado la molestia de leer... no, PEOR... NADIE que use aunque sea Wikipedia (sí, así de básico es el asunto) podría llamar "embrión" a un FETO de 9 semanas. Y eso siendo ya bastante laxo en la terminología...

Pág. 54 - Esto es una joyita... Dicen que si el medicamento no produjo sangrado ABUNDANTE Y CON COÁGULOS, el método no funcionó y debes hacerlo otra vez... ¡¡¡¡¡AHHHHHHH!!!!! ¿Cuánto químico puede aguantar un cuerpo humano? ¿Será que esto es casi casi una apología del suicidio?

Pág. 60 - Hasta ahora han repetido varias veces el número de teléfono. No creo que sería difícil para la Fiscalía (¡OJO!) identificar a las responsables (¿sólo "las"? ¿habrá "los"? ¿Habrá algún hombre metido ahí, escribiendo manuales para matar mujeres y fetos?). Pero vean, ¡además tienen Facebook! (sí, ya no hay nada sagrado...)


Ahí está. Más largo de lo esperado inicialmente, pero no creo que sea exhaustivo. Sin duda se me pudo haber escapado alguna "perlita".

Por favor, comenten nomás con confianza, pero ahórrense los odiosos "ad hominem", porque no he hecho ni media alusión a religión alguna (ni siquiera para decir "Dios mío, qué estupidez"). Y compartan también si quieren, que para eso está.

Y por si acaso, para los cristianos (católicos o no), les garantizo que no es falta de caridad cristiana querer o buscar que vayan a la cárcel las personas que delinquen con este tipo de apología del delito. Sería más bien falta de caridad para con el resto de la sociedad dejar pasar (como se ha estado haciendo) estas cosas que provocan la muerte de tantas mujeres (nacidas y no nacidas)... 

...además, por supuesto, del 100% de muertes de nasciturus (mujeres y hombres, pero paradójicamente más mujeres) involucrados en cualquier tipo de aborto...


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- ¿TODO es "discriminación"? -


En el Twitter siempre se está hablando de machismo/feminismo, por eso de pronto escribo posts sobre eso; y aún a riesgo de ser medio repetitivo en mis temas, quisiera compartirles algo que se me acaba de ocurrir leyendo y "tuiteando".

Cómo decirlo... (por favor, feministas, sepan que estoy escribiendo esto con buen humor, y no es por criticarles, pero...) me parece que se le está llamando "machismo" y "discriminación" a TODO. TANTO que los términos están perdiendo fuerza, y no podemos dejar que eso pase. Cuando "metemos en el mismo saco" o llamamos con el mismo nombre a (inserte frase popular X con respecto a las mujeres) y al hecho histórico de que las mujeres no podían votar, le estamos haciendo una gran injusticia al hecho histórico...

Pienso que hay que llamar "discriminación" a lo que es discriminación, "machismo" a lo que es machismo. Si no, si todo es todo, pues nada es nada realmente, y todo pierde importancia, porque ponemos al mismo nivel cosas de magnitud diametralmente distintas.

Otra cosa, ya que estamos en esas: encuentro... bastante divertido que básicamente cualquier actitud entre hombre y mujer que no sea "caduno-caduno", termina siendo dizque "machista". Por ejemplo:

-Le dicen a un hombre: "siempre tienes tú que abrirle la puerta del carro a tu mujer". Una feminista probablemente dirá que es un comentario "machista", porque sin duda ella puede abrirse la puerta sola. Imagínense (aunque esto sería raro) que alguien le diga a una mujer. "siempre tienes tú que abrirle la puerta del carro a tu marido". De seguro que la feminista TAMBIÉN dirá que eso es "machismo", porque él debería abrirse su puerta.

-Otro caso, este sí medio típico. Le dicen a una mujer en una fiesta: "anda a traerle la comida a tu marido". Segurísimo que incluso las no tan feministas considerarían eso "machista", y se comprende; pero no crean que sería descabellado que si a un hombre, en las mismas circunstancias, le dijeran: "anda a traerle la comida a tu mujer", también muchas mujeres opinen que eso es "machista", porque ella puede ir a ver su propia comida.

-Y de ley igual sería si dijeran "el marido debe mantener a la mujer" o "la mujer debe mantener al marido". Garantizado que nadie diría "eso es feminismo" en ninguno de los dos casos: ambos serían una demostración de "machismo", ¿o no?

O sea, parece que la única manera de no ser "machista" es andar cada uno por su lado, y que nadie le pague nada a la persona del otro sexo, ni le demuestre un trato especial, ni tenga gestos serviciales, ni nada que no sea "tú a lo tuyo, yo a lo mío". ¡Y eso me da pena!, porque se pierde mucho en las relaciones interpersonales...

Hay cosas que efectivamente son DISCRIMINACIÓN o son MACHISMO, y justamente por respeto a ESAS cosas, y porque debemos luchar ardientemente contra ellas, me parece que no deberíamos aplicarle esos apelativos a TODO.

Pues nada, sólo eso... :)


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- el que nació... -


En estas fechas es muy fácil estar distraídos por reuniones familiares, "obigaciones" materiales (regalos) para con los seres queridos, incluso hasta pensando excesivamente en cuánto comeremos. Y ciertamente "sabemos" -al menos en el fondo de nuestra mente- que el verdadero sentido de la Navidad es el nacimiento de Jesús, y que (por alguna razón, aunque quizás sin mucha convicción) es un tiempo propicio para ser generosos y "buenos" con los demás y bla-bla...

Esa es la realidad que tenemos, con lo bueno y con lo malo, qué le vamos a hacer...; pero sí creo que conviene aumentar un poco (¡aunque sea un poquito, vamos!) esos momentitos que le podríamos dedicar a pensar en ese no tan simple hecho del nacimiento de Jesús, porque definitivamente vale la pena caer en cuenta de lo que aquello realmente significa (OJO, no dije "significó", sino SIGNIFICA), de su importancia para la historia y para el presente, de su vigencia hoy, aquí y ahora.

La fe cristiana profesa que el nacimiento de Jesús NO ES el nacimiento de "un profeta" o de un "gran hombre" (mucho menos de un avatar o de un iluminado): es la venida de DIOS al mundo, es DIOS metiéndose en su creación, tomando forma de creatura para interactuar directamente con sus creaturas. Y esto es, como diría un amigo estadounidense, "mind-blowing"! O sea: Dios por un lado está ratificando su amor por su creación al decidir entrar en ella y vivir allí; por otro lado, ratifica y hasta eleva la dignidad de la naturaleza humana al hacerla suya propia, al asumirla Él mismo haciéndose Él mismo un ser humano. Y ojo (esto es lo más mind-blowing): Dios NO HA DEJADO DE SER HOMBRE. La Persona Divina del Hijo, aquella que se encarnó y todos conocemos como Jesús de Nazaret, sigue encarnada, Jesús sigue siendo Jesús en el cielo, con el mismo cuerpo que tenía cuando ascendió, con su misma humanidad. Gente... People...: ¡una de las 3 Personas de la Santísima Trinidad ES UN SER HUMANO! Y eso es, evidentemente, ENORME.

La naturaleza humana sigue siendo la naturaleza asumida por Dios, sigue siendo en ese sentido "divina", y por eso también nosotros somos importantísimos, y lo que hagamos o dejemos de hacer es importantísimo: estamos ligados a Dios inseparable y eternamente, y no sólo porque somos sus creaturas, y no sólo porque nos ama y lo amamos, sino por un vínculo esencial enraizado en nuestra mismísima "materia prima" biológico-espiritual: nuestra naruraleza humana.

¡Qué bueno acordarnos de vez en cuando de esto, de lo humano de Dios, de lo divino del hombre! Y difícilmente habrá un momento más adecuado que la Navidad para hacerlo (excepto cuando celebramos la Anunciación, por supuesto, porque ahí la Virgen concibe a Jesús, lo que sería con toda propiedad su Encarnación).

Si procuramos tener presente esta relación estrechísima con Dios -ojalá todos los días, un ratito por lo menos-, más allá de nuestra piedad o "misticismo", o de la falta de ellos, estoy CONVENCIDO de que podremos, sin siquiera hacer tanto tanto esfuerzo, vivir como que de verdad creemos que hay un Dios; como que de verdad SÉ que Dios me ve, que me oye, que me ama; como que de verdad nosotros (cada uno) lo amamos a Él.

¡Feliz Navidad a todos!


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- igualdades, feminismos, diferencias, rebulicios -


No sé por qué, pero a veces me despierto particularmente interesado en eso de las igualdades y los feminismos y demás. Los lectores del blog lo habrán ya notado (si no, vayan al índice).

Hoy, se me ha ocurrido no comentar ni exhortar a nada, sino sólo proponerles (así, medio socráticamente) unas pocas preguntas para que ustedes mismos caigan en cuenta de qué calibre es realmente su feminismo. Es decir, si tienen sus ideales dirigidos a la igualdad, o a privilegios, o si simplemente es todo una maraña sin sentido.

Les pregunto:

a) Hombre golpea a su esposa: ¿debe ir preso?

b) Mujer golpea a su esposo: ¿debe ir presa?

Si tu respuesta no es LA MISMA para ambas, de pronto no estás tanto por la "igualdad" como podrías pensar. No lo sé, yo no digo nada; la idea es que lo pienses tú mismo/a.

"Ay, padre -me dices-, usted está simplificando la cosa. Hay que ver las circunstancias". Me parece bien, seamos más específicos. Pongamos exactamente las mismas circunstancias:

a) Hombre llega a su casa y de la nada le da 2 puñetazos a su esposa, rompiéndole ambos labios y dejándole un ojo morado. ¿Debe ir preso?

b) Mujer llega a su casa y de la nada le da 2 puñetazos a su esposo, rompiéndole ambos labios y dejándole un ojo morado. ¿Debe ir presa?

Insisto, si tu respuesta no es LA MISMA para ambas, ¿seguro/a que estás por la igualdad? Yo tengo un criterio personal al respecto, pero no te lo diré. Esto es sólo para ti.

Otro caso:

a) Tres amigas sentadas en la barra de un bar ven a un hombre soltero y disponible pasar. Tiene un trasero "espectacular" -dicen. Una de ellas estira el brazo y juguetonamente le pellizca un glúteo, se ríe mirando a sus amigas y le manda un beso volado al hombre en cuestión. ¿Qué opinas?

b) Tres amigos sentados en la barra de un bar ven a una mujer soltera y disponible pasar. Tiene un trasero "espectacular" -dicen. Uno de ellos estira el brazo y juguetonamente le pellizca un glúteo, se ríe mirando a sus amigos y le manda un beso volado a la mujer en cuestión. ¿Qué opinas?

Si no tienes LA MISMA opinión sobre los dos casos (que son exactamente iguales, solo cambiando el sexo de los protagonistas), ¿seguro/a que le vas tan decididamente a la igualdad?

Último caso. Este pensando en Miley Cyrus, que vi hace un par de meses que está haciendo campaña por algo llamado "free the nipple" o algo así, con la idea de que es exactamente igual que un hombre o una mujer vayan por la vida con el pecho descubierto, y que no debería censurarse o prohibírsele a la mujer ir "topless" por donde quiera como lo podría hacer un hombre. La idea es que es lo mismo el pecho femenino que el masculino. Veamos.

a) Hombre, trabajador de construcción, de 33 años, se toma un descanso y se apoya en el umbral de la puerta que divide el sitio de construcción y la vereda de la avenida. Está con el pecho descubierto. Tiene un tatuaje del sistema solar en su pectoral izquierdo, donde el pezón es el sol y con admirable perfección están dibujados en estilo 3D los demás planetas con sus lunas. Una mujer (digamos que de su misma edad) pasa frente a él y se queda fascinada con el tatuaje. Para y se lo queda mirando fijamente. "Wow", dice. Extiende la mano con confianza y sin pensarlo demasiado empieza a seguir con los dedos las líneas del tatuaje. "Lo felicito -dice-. Es una obra de arte". Sonríe y sigue su camino.

b) Mujer, trabajadora de construcción, de 33 años, se toma un descanso y se apoya en el umbral de la puerta que divide el sitio de construcción y la vereda de la avenida. Está con el pecho descubierto. Tiene un tatuaje del sistema solar en su seno izquierdo, donde el pezón es el sol y con admirable perfección están dibujados en estilo 3D los demás planetas con sus lunas. Un hombre (digamos que de su misma edad) pasa frente a ella y se queda fascinado con el tatuaje. Para y se lo queda mirando fijamente. "Wow", dice. Extiende la mano con confianza y sin pensarlo demasiado empieza a seguir con los dedos las líneas del tatuaje. "La felicito -dice-. Es una obra de arte". Sonríe y sigue su camino.

He copiado y pegado EL MISMO texto, sólo cambié el sexo de los personajes. ¿Será igual el pecho de un hombre que el de una mujer? ¿Los dos tendrán el mismo grado de intimidad, de sexualidad, incluso de sensibilidad? Igual que los otros ejemplos, lo dejo para que ustedes mismos se auto-respondan.

Me muero por decir mi opinión (se la imaginan), pero este post quisiera dedicarlo por completo a ustedes. Ojalá les ayude a aclararse interiormente.


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- "...con los mismos nombres" -


Uno de los tantos gritos de guerra utilizados en Ecuador para promocionar la legalización del llamado "matrimonio entre personas del mismo sexo" es la frase "los mismos derechos, con los mismos nombres".

Debo confesar que la primera vez que escuché eso lo que se me vino a la mente fue "qué ridiculez que se hagan tanto lío porque no lo llamen con el mismo nombre"; pero claro, alegar algo así provocaría una respuesta más o menos como: "bueno, si el nombre no es importante entonces no hay problema con que también se le llame 'matrimonio' a la unión de personas del mismo sexo".

La verdad es que el nombre SÍ tiene importancia, y sería un error subestimar el asunto. Las palabras tienen fuerza, y la fuerza les viene de su significado, del concepto que traen consigo. No es algo con lo que se pueda jugar así tan a la ligera, porque si todo significa todo, nada termina significando nada.

Alguien podría decir, por ejemplo, que las personas de su trabajo son su "familia", y podría sonar muy bonito, pero si uno le pone algo de atención la cosa no es tan romántica como parece, porque la familia es la familia, y no se puede poner al mismo nivel a los compañeros de trabajo, por muy amigos que sean todos. Hablando en serio, yo no creo que me gustaría tanto que un hermano mío me ponga en la misma "categoría" que a un amigo de su oficina, por muy "uña y mugre" que sean, y no es un tema de soberbia: ¡es que yo soy su hermano! Y eso debe significar lo que significa, ni más ni menos (y ciertamente no significa lo mismo que "muy buen amigo").

Es sólo un ejemplo, realmente no pretendo escribir un post sobre la familia, sino sobre las palabras y las ideas.

Es que no podemos llamar Fútbol al Volley sólo porque ambos son deportes y en ambos se suda, ni aunque los voleibolistas consideren injusto que al fútbol se le dé más atención mediática o tenga mayores beneficios; ni podemos llamar Rock a la Tecnocumbia sólo porque ambos son una combinación de sonidos y silencios que forman una armonía con ritmo, aunque las tecnocumbieras llorasen porque no llenan estadios tan grandes como Metallica. Pues así también, y con mucha mayor razón -porque es algo mucho más importante-, no considero que está bien llamar Matrimonio a todo lo que implique amor y fidelidad, aunque algunas personas sientan que su amor "merece ser reconocido"(?) con ese "título". El matrimonio no es un simple título, y se refiere a mucho más que al mero amor mutuo. Esto NO ES sólo un tema de semántica, sino que afecta al valor mismo de un concepto. 

NO ES tampoco descabellado que a mucha gente le moleste la posibilidad de que se le llame matrimonio a las uniones de personas del mismo sexo. Un ejemplo medio "na' que ver", pero explicativo: si uno es ecuatoriano, no creo que le gustará que de pronto se le empiece a llamar "ecuatorianos" a los venezolanos, o peruanos, o colombianos; y no es que se tenga nada en contra de los ciudadanos de otros países, pero es que si se le llama "ecuatorianos" a todos los que están al norte de Chile y al oeste de Brasil, el término pierde su significado, y eso no está bien (tampoco soy muy amigo, por ejemplo, de llamarles "americanos" sólo a los estadounidenses, o "chinos" a todos los asiáticos).

Yo no estoy casado (duh!), pero trato de ponerme en el lugar de los que sí lo están, y me imagino que para los casados que entienden plenamente su realidad vital y todo lo que ella significa, debe ser hasta medio ofensivo que se pretenda identificar lo que ellos tienen con ese otro tipo de unión que francamente tiene muy poco que ver con el concepto de matrimonio (incluso civil). A mí, personalmente, como sacerdote, sí me molestaría si de pronto se quisiera legislar para que se le llame "sacerdote" a cualquier predicador con una Biblia en la mano.

No tengo nada contra los predicadores ambulantes, por si acaso, pero eso es lo que son: predicadores, no sacerdotes; y el fútbol es fútbol, y los otros deportes tienen su nombre propio; y la tecnocumbia es tecnocumbia, y los otros géneros musicales tienen su propio nombre; y matrimonio es matrimonio, y las otras relaciones interpersonales tienen su propio nombre. El basket no tiene por qué ser identificado con el volley por el hecho de que ambos usan una pelota y en ambos se salta, ni el argentino tiene por qué ser identificado con el uruguayo por estar medio cerca geográficamente y hablar en castellano, ni la unión civil homosexual tiene por qué ser identificada con el matrimonio porque en ambas realidades exista amor de pareja y relaciones sexuales. Otra cosa muy diferente sería hablar sobre los derechos que el ordenamiento jurídico pudiera eventualmente reconocerles, pero hay que quitarse la mala costumbre de "mezclar la gimnasia con la magnesia" cuando de legislación estatal se trata.

Me parece que hay mucho apasionamiento en este sentido porque se lo toma muy subjetivamente, sentimentalmente; hay demasiado "pobrecitos, ¡si ellos se aman!" metido en algo que debería ser pensado con la frialdad propia del Derecho. Les invito a leer el post sobre el "matrimonio entre personas del mismo sexo", en el que abordo el asunto SIN MEDIO argumento religioso.

Yo soy de la idea de que hay que acostumbrarse a llamar "al pan PAN y al vino VINO", porque al paso que vamos podríamos terminar hasta llamando edificio a un elefante sólo porque con ninguno de los dos se puede hacer arroz con pollo...


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena

- algo de "bla-bla" sobre el feminismo -


Hace poco tuve la valiosa oportunidad de ver en Twitter a diversas autodenominadas feministas esgrimiendo argumentos diametralmente opuestos e incompatibles entre sí con respecto a una misma situación, que sucedió la semana pasada, en relación al uso que desde hace tiempo le ha venido dando un tabloide local a la imagen de la mujer. Me pareció muy interesante esta división fundamental en el seno del feminismo, y quisiera compartirles mis pensamientos al respecto.

No es que piense que el feminismo sólo pueda entenderse en relación con el machismo, pero tampoco está de más hacer algún pequeño paralelismo, aunque sea superficial. El Diccionario de la RAE define MACHISMO como "Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres." Me parece una definición que, aunque escueta, es precisa y suficiente si entendemos ampliamente la idea de "prepotencia" como el ejercicio de un poder abusivo sobre alguien, el cual podría manifestarse tanto a nivel físico como psicológico, y en grados que podrían ir de lo insignificante a lo violento. En todo caso, la definición se entiende y va al grano.

Mucho más interesante me parece la definición que el mismo Diccionario da de FEMINISMO. Y de hecho no da una sola, sino dos:

1. "Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres."

2. "Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres."

Lo primero que me llamó la atención cuando busqué la definición fue lo que NO dice: "Actitud de prepotencia de las mujeres respecto de los varones." Eso, que sería la contraparte exacta del machismo, NO lo propone el diccionario como significado... y de alguna manera (locuras mías, sin duda) ese hecho me parece un poco machista. O sea, se sabe que también existen mujeres prepotentes que tienen subyugados a sus maridos, pero la RAE ni siquiera lo considera como una posible definición, como si de hecho no pudiera existir algo del género, como si no cupiera ni siquiera suponer que una mujer fuera capaz de imponerse y dominar a un hombre. No hay, al parecer, una palabra en español para expresar ese concepto... Sí, yo sé, es medio "nada qué ver" la observación, pero me llamó la atención.

En todo caso, las dos definiciones que sí se dan ubican al feminismo a nivel de doctrina social y movimiento, siempre en relación al ordenamiento jurídico, y favoreciendo a la mujer exigiendo al ordenamiento en ese sentido.

Respeto mucho al feminismo, no crean que no. Dicho eso, debo confesar que me parece divertido que el machismo sea tan simple como son los hombres, y el feminismo sea tan complicado como son las mujeres... (léase en tono jocoso e insertando risa tipo jajaja)

Sin duda esa última idea será considerada como machista por más de una persona; por eso quisiera servirme un poco de la frase para explicar, en base a la reacción que podrían tener ante ella, algunos tipos de feminismo que me ha parecido vislumbrar.

El primero, el que más me gusta y que considero como el feminismo perfecto, es aquel que manejaría una mujer que, ante una frase como "el machismo es tan simple como son los hombres y el feminismo es tan complicado como son las mujeres", respondería -quizás riéndose- algo como "¡de ley! Por eso las mujeres somos mucho más interesantes que los hombres (jejeje)". O sea, un feminismo sin complejos, al que no le interesa crear una ficción en la que hombres y mujeres sean exactamente iguales, sino que abraza las diferencias naturales (no sólo las físico-biológicas sino también las psicológico-emocionales) mientras defiende valientemente la igualdad de dignidad y de derechos. Considera como insulto sólo lo que objetivamente es un insulto (evidentemente mi frase no es insultante), y no juzga exageradamente como denigrante para todo el género femenino aquello que podría o no estar denigrando a un solo individuo. No pierde la calma ni el sueño por lo que diga o deje de decir o mostrar un tabloide, y si algo comenta al respecto lo hace sin apasionarse.

El segundo tipo, el que menos me gusta (o de plano me disgusta) y que considero como el feminismo más imperfecto, incoherente y contradictorio, se sentiría absolutamente insultado y denigrado por mi frase en cuestión. Sólo insinuar que la mujer pudiera tener un grado de complejidad superior, inferior, o simplemente diferente al del hombre, le resultaría repugnante. Es un feminismo machista cuyo modelo de humanidad es el varón, de manera que su idea de fondo (inconsciente, espero) es que la mujer debería despojarse de todo lo que conocemos como femineidad, revestirse de todo lo que conocemos como masculinidad, y que los términos femineidad y masculinidad deberían dejar de existir para dar paso a una simple y genérica humanidad. Es enemigo fanático tanto de esas pequeñas cositas insignificantes que son tradicionalmente  identificadas como "femeninas" (vestidos, pelo largo, maquillaje, muñecas, color rosado, etc.), como de las más propias y esenciales características de la mujer (particularmente, de la maternidad). Por todo protesta, por todo reclama, todo le ofende (seguramente también este artículo). Ser "caballeroso" con representantes de esta corriente de feminismo equivaldría a insultarlas; no se les puede ni abrir la puerta del carro. También opina que ese tabloide que se atreve a explotar una imagen femenina voluptuosa y sexualizada (totalmente diversa de la masculina -entiéndase humana-) merece ser cerrado o al menos gravemente multado, y espera recibir sentidas disculpas por los traumas experimentados. Incluso prefiere usar la palabra "persona" que la palabra "mujer". Es la ideología acomplejada por antonomasia.

Luego, hay muchas variaciones intermedias entre estos dos extremos, que podrían ser tan numerosas como feministas existan en el mundo, y dependen básicamente de cuánta basura del segundo modelo (el machista) se logre colar en el primero (el verdaderamente feminista).

Por ejemplo, hay personas que comparten muchas características del primer grupo, pero que en cambio sí sienten que todo el género femenino se ve denigrado por el hecho de que algunas mujeres escojan libremente trabajar como modelos de ropa interior o de trajes de baño. Pienso que a ellas no les importaría mi alusión a que las mujeres son más complicadas.

Otras, en cambio, no se molestan por las mujeres modelos, porque defienden la libertad de toda mujer a decidir lo que quiera hacer con su cuerpo (excepto si lo que libremente decide es taparlo completamente, como en los países árabes), pero sí se ofenden si a una de ellas la llaman "potra" en un tabloide o si alguien insinuara que tienden a ser complicaditas.

Otras, bastante curiosas (y confundidas), se ponen en favor del tabloide y no se hacen lío por lo de "potra" ni por las imágenes sexualizadas, sino que más bien añaden orgullosamente "somos P*TAS, y a mucha honra". Pero eso sí, si a algún hombre se le ocurriera usar con ellas ese último apelativo con el que ellas mismas se describen, sin duda lo harían meter preso después de provocar una bomba mediática... y no estoy seguro de qué pensarían de mi comentario: son demasiado impredecibles.

Hay otras (también divertidas por lo incoherentes) que juzgan que las empresas y los medios convierten el cuerpo femenino en un objeto para impulsar ventas, y luego protestan contra ese y otros hechos saliendo a la calle desnudas con sus mantras y consignas escritos en su cuerpo. Estas definitivamente reaccionarían contra mí, pero no precisamente por la frase sino por ser cura. Les encanta acosar sacerdotes en las iglesias, sólo Dios sabe por qué. Por suerte aún no son muchas en Ecuador. Obviamente no harían el papelón de pronunciarse contra el tabloide ni contra las modelos.

A otras, por alguna extraña razón, les repugna la maternidad, su propio cuerpo, sus ciclos mensuales... es como si tuvieran una suerte de baja estima en su identidad femenina; y otras, por el contrario, tienen el concepto de mujer excesivamente elevado, por encima de todas las cosas, de manera que -para ellas- la vida de las mujeres adultas vale más que la vida de los varones adultos, de los niños y hasta de las niñas. Estas últimas, en general, se pronuncian en contra de la sanción al tabloide y atacan a quienes apoyan esa sanción. Sobre lo otro, pienso que sólo soportarían la idea de que las mujeres son complicadas si la frase es dicha por una mujer. Si la dice un hombre, sería inconcebible para ellas aceptarla.

Quisiera nombrar muchas otras variantes, pero como digo son casi tan numerosas como feministas hay en el mundo. No alcanzaría a describir ni siquiera todo lo que yo mismo he visto, mucho menos lo que no he visto con mis propios ojos todavía.

De más está decir que el único feminismo que comparto (y al que me adhiero) es el verdadero, el primero, el coherente, el inteligente. En ese sentido, yo mismo podría considerarme un feminista. Cualquier otra variante, sincermente, la juzgo en matices negativos que van desde lo meramente inadecuado a lo peligrosamente psicótico.

Ojalá todos fuéramos saludablemente feministas, que nos indignaran las discriminaciones y maltratos, y que celebráramos las diferencias como un tesoro, una riqueza y un complemento.


Dios los bendiga.

P. Ernesto Arosemena